Cien años de radio dominicana: la confianza vive en la persona detrás de la voz
Minutos antes de salir al aire, a Radio Mil le llegó una noticia sobre Balaguer y no la lanzó sin verificarla. Con esa historia, contada en el centenario de la radio, respondí en mi panel qué separa a quien tiene un micrófono de un profesional.
En el segundo panel del centenario, Johnny García, una de las leyendas de Radio Mil Informando, contó que un día, pocos minutos antes de salir al aire, les llegó la noticia de que el presidente Joaquín Balaguer sufría una parálisis en el rostro. En Radio Mil no la lanzaron sin verificarla, y esa misma noche fue el propio Balaguer quien lo anunció, de modo que la emisora salió de aquel episodio con su credibilidad fortalecida. Yo estaba escuchando, y como mi panel venía después, me llevé esa historia a la mesa.
La primera pregunta que nos hizo José Luis Ravelo fue qué diferencia a quienes usan un micrófono de quienes llamamos profesionales, y antes de responder le devolví al público la pregunta de cómo es eso hoy. Me respondí a mí misma que hoy muchos publican lo que sea, sin confirmar, sin validar y sin importarles lo que afecte la dignidad de otros, solo para hacer ruido y sumarse a la ola de la tendencia buscando views, porque el afán es la primicia y después, dicen, verificamos, aunque ya sea tarde, y si hay que desmentir se desmiente y no pasa nada. Sí pasa, porque del otro lado hay alguien que nos cree y alguien que no está ahí para defenderse, y creo que en esa diferencia, más que en cualquier equipo, se juega buena parte de lo que le espera a la radio en sus próximos cien años.
Escribo esto en primera persona porque quiero hacerlos parte de estas conversaciones que sostuvimos en esta momento histórico, y por eso mis vínculos con el gremio van declarados al pie. Para mi, un gran privilegio compartir con profesionales tan valiosos en el mundo de la radio en nuestro país.
Una casa de radio durante dos días

El 12 y el 13 de octubre, la Asociación Dominicana de Radiodifusoras (ADORA) convirtió el hotel El Embajador en una emisora abierta, con un lunes dedicado a la historia, el reconocimiento y el encuentro, y un martes al conocimiento, la innovación y la proyección. En los salones montaron un museo interactivo que recorría el oficio desde 1926, con el ingeniero Frank Hatton Guerrero como precursor, hasta el 8 de abril de 1928, cuando salió al aire HIX, la primera emisora oficial del Estado, y de ahí en adelante. Al lado, una feria de marcas con los proveedores de equipos y programas para quienes producen y transmiten, y en el Garden Tent una cabina en vivo desde donde salieron al aire algunos de los programas de mayor audiencia del país mientras Roberto Rodríguez, director general del Grupo Medrano, entrevistaba a gente del oficio para las emisoras afiliadas.

La noche inaugural del lunes fue de esas que uno guarda. Empezó con una bendición a cargo del Revdo. Padre Kennedy y con el estreno del tráiler de un documental sobre los cien años de la radio. Rosa Olga Medrano, presidente de ADORA, recordó a su padre, Juan Heriberto «Cuqui» Medrano, y defendió que la confianza del oyente y el acompañamiento humano siguen siendo insustituibles, con inteligencia artificial o sin ella. Guido Gómez Mazara, presidente del Indotel, contó que creció escuchando emisoras, un hábito que heredó de sus padres, y Paulo Tonet Camargo habló en nombre de la Asociación Internacional de Radiodifusión, quienes también estuvieron celebrando 80 años de fundados. Y la sorpresa de la noche fue un show artístico espectacular mostrando una muestra del recorrido histórico de la musica a través de la Radio que cerró la noche.

El martes, de la mañana a la tarde, hubo tres paneles. En «Cien años de identidad cultural», con Jochy Santos, se habló de lo que la radio ha sido para nuestra manera de ser dominicanos, con la participación de Ellis Pérez, Rodolfo Espinal, Rubén Dario Aponte, Héctor José Torres (La Fuerza) y Freddy Ortiz

En «La radio que transforma», moderado por Jatnna Tavárez, con la participación de la psicóloga Ana Simó, Johnny García legendario locutor de Radio Mil, María Elena Aguayo de la Fundación Eduardo León Jimenes y su proyecto Raíces Radio, el galardonado locutor deportivo Franklin Mirabal y el padre Jeovanny Pujols, director de Radio Santa María. Conversaron sobre lo que el medio hace por la educación, la cultura, la salud, la fe y el desarrollo. Una conversación inspiradora.

Y en «La radio del futuro: talento, tecnología y confianza», moderado por José Luis Ravelo, donde me tocó sentarme junto a Ricardo Nieves, Roberto Rodríguez, Cristina Zapata, Juan Manuel Aguiló y Fabián Zamarrón.
Cinco veces cambió el aparato
El museo dejaba ver algo que en mis clases repito con frecuencia: en cien años el aparato cambió por lo menos cinco veces, y cada vez el locutor tuvo que aprender de nuevo a hablar. En 1952, cuando La Voz Dominicana sumó la televisión, descubrió que también lo miraban. En 1967, con la primera FM de programación propia, tuvo que elegir a qué público hablarle. En los noventa entró el oyente al aire y el locutor dejó de ser el único dueño de la palabra en su propio programa, y en la última década la cabina se volvió un set con cámaras. El mensaje siguió siendo el mismo y la forma tuvo que cambiar, y quien no la cambió se quedó sin público. La fecha, por cierto, tiene su matiz, porque ADORA cuenta el siglo desde 1926 y hay registros de una transmisión informal de Hatton con las siglas HIH el 4 de octubre de 1924.

Lo distinto de este momento es la frecuencia. Un locutor de 1952 tuvo que adaptarse una vez en toda su carrera, y uno de hoy tiene que hacerlo cada semana, mientras cualquiera consigue un micrófono excelente y aprende a usarlo con un tutorial o preguntándole a la inteligencia artificial, y mientras la misma inteligencia artificial puede clonar una voz en segundos y ponerla a decir cosas que su dueño jamás diría.
Lo que la máquina no sabe
Cuando José Luis me preguntó qué parte del oficio del comunicador no puede sustituir ninguna tecnología, conté algo que me pasó hace poco, siendo maestra de ceremonias en un evento en el que parte de la conducción la habíamos grabado antes con mi propia voz. En pleno acto falló la máquina, el video siguió y el audio se paró, y yo estaba ahí, micrófono en mano, porque sabía lo que había que decir, y nadie se dio cuenta. La inteligencia artificial ya sustituyó mucho de nuestro trabajo, eso es una realidad y no nos vamos a engañar, pero la máquina no sabe que se paró el audio ni improvisa esa respiración que tarda un poquito más porque la sala te lo está pidiendo. Lo que no se sustituye es la persona que está presente y que sabe para qué está ahí, porque la técnica se aprende y el micrófono se compra, pero ese para qué es lo que te mantiene en el tiempo.
Y cuando me preguntó dónde estará entonces el verdadero valor de una voz humana, respondí que en aquello que antes nos enseñaron a esconder. A los locutores nos enseñaron a quitar las respiraciones, a sonar neutros, todos igualitos, y de esa voz neutra fue que aprendió la máquina, de modo que hoy el valor está en lo contrario, en respirar y en que se oiga de dónde uno es, porque eso que borrábamos en la edición era precisamente lo que nos hacía humanos.
Dónde se queda la confianza
Por eso la pregunta que más me interesaba del título del panel era la de la confianza. Hay señales de que la radio todavía la tiene, aunque conviene leerlas con cuidado: según los estudios semestrales de ADORA, ocho de cada diez personas en Santo Domingo escuchan radio a diario y siete de cada diez en Santiago, una medición de la propia industria, sin auditoría independiente, y la Unión Europea de Radiodifusión encontró en 2025 que en dos tercios de los países europeos la radio es el medio en el que la gente más confía. No encontré una medición equivalente de confianza para República Dominicana, y esa es una deuda que el sector podría saldar en su segundo siglo.
Cuando José Luis preguntó si la confianza está en la voz o en la persona que ha vivido detrás de esa voz, respondí que en la persona, y lo dije con conocimiento de causa, porque nuestra voz ya la pueden clonar, pero lo que no pueden clonar es lo que la gente ha visto que hacemos con ella durante años. Lo importante hoy dia, va mas allá de la posibilidad de clonar o no, sino como nos estamos preparando para poner controles con las leyes que sean necesarias, demandar las recompensas justas y proteger la dignidad humana por el derecho a ese tesoro que nos hace únicos, que es nuestra voz.
De esa idea salen las respuestas más concretas que se escucharon en la mesa, y ninguna depende de un equipo nuevo. La primera es la de Radio Mil: verificar antes de salir al aire aunque cueste la primicia, porque la palabra del profesional es su credibilidad y una vez dicha ya no hay desmentido que la recoja entera.
Lo que hay que enseñar ahora
La formación fue el otro gran hilo. Conté que lo primero que hay que aprender hoy es a desaprender. Estar dispuestos a reinventarnos sin miedo a integrar los cambios en la tecnología, en la forma de entregar la voz. Ya la voz no es el centro de la locución, es la conexión con la audiencia. Un locutor de hoy tiene que volver a estudiar teatro para interpretar una emoción y tiene que aprender a leer un contrato con la misma atención con que lee un guión, para saber hasta dónde llega esa grabación y si puede terminar entrenando a una máquina, algo que hace diez años no se enseñaba en ninguna parte.
ADORA y la Universidad Iberoamericana (UNIBE) abrieron este año el Diplomado en Locución 4.0, con 35 participantes, pensado también para quienes llevan años frente al micrófono sin haber pasado nunca por un curso. Doy clases en ese diplomado, así que no soy la persona indicada para evaluarlo, y lo único que puedo decir con certeza es que es la primera promoción y que todavía es muy pronto para medir los resultados.
Cuando José Luis preguntó si nos estamos convirtiendo en comunicadores más completos o si corremos el riesgo de querer hacerlo todo y no hacer nada realmente bien, le dije que yo he hecho radio, televisión, conducción de eventos y voz para documentales, así que no iba a decir que la versatilidad es mala, porque a mí me ha hecho crecer. El riesgo está cuando uno quiere estar en todo sin saber para qué, publicando porque el algoritmo hoy pide algo, y terminamos haciendo mucho y diciendo poco. Al joven que empieza le diría que encuentre su nicho, eso que es suyo de manera particular, y que desde ahí vaya a todas las plataformas que quiera, porque ya no somos competencia, somos una tribu que comparte talento y cada uno trae algo distinto. Y a las empresas les pedí, con mucho cariño, que si le van a exigir cinco oficios a una persona, la formen y le paguen como a alguien que hace cinco oficios.
El compromiso que nos toca
Para cerrar, José Luis nos preguntó qué tiene que hacer hoy la radio dominicana para merecer los próximos cien años, y respondí con mi lema personal, que es dejar algo que dure más que mi vida misma. Creo que eso le sirve a la radio: que cada voz que salga al aire se pregunte qué está dejando, y que eso lo resolvamos juntos, en comunidad, porque este momento nos llegó sin prepararnos y nadie se va a salvar solo. La tecnología va a cambiar muchas veces, y lo que no se puede descargar es la persona que está detrás de esa voz.
Mi deseo es que la radio, siga cimentada en sus principios de informar, entretener y sobre todo educar. Los medios van a seguir cambiando, la inteligencia artificial generativa también cambiara la forma de recibir como la escuchamos. Los ruidos y la atención viral se le puede dejar a las redes sociales, pero si la radio mantiene su misión, fortalecerá sus raíces y podremos decir que las generaciones del futuro podrán comer mangos dulces en la comunicación, sino estarán condenados a tragar hierbas muy amargas.
En Humankind News nos comprometemos a volver sobre este tema cuando la primera promoción del diplomado tenga resultados que se puedan verificar y cuando exista una medición dominicana de la confianza en la radio. Si trabajas en una emisora y tienes una práctica que te haya ayudado a ganarte o a recuperar la confianza de tu audiencia, escríbenos, que queremos contarla.
Declaración de vínculos: Hilda Peguero fue panelista en «La radio del futuro: talento, tecnología y confianza», invitada por la organización del centenario. Fué presidente nacional del Círculo de Locutores Dominicanos e imparte clases en el Diplomado en Locución 4.0 de UNIBE y ADORA. Humankind News no tiene ningún acuerdo comercial ni de patrocinio con ADORA y no recibió pago por esta pieza.
Fuentes
https://adora.org.do Listín Diario, 14 de octubre de 2026 · El Periódico, 12 de octubre · Proceso, 12 de octubre · Diario Libre, 5 de octubre · El Día, 8 de octubre · Unión Europea de Radiodifusión, Trust in Media 2025
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