A veces cuidar mejor empieza por hacer menos ruido

En un hospital inglés, los timbres de la sala de posparto sonaban más de cien veces al día. Ahora el aviso llega en silencio al teléfono de la enfermera asignada y, según el hospital, las madres se van antes a casa. A veces cuidar mejor empieza por hacer menos ruido.

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Habitación de hospital en penumbra, con una cama vacía y un soporte de suero
Foto ilustrativa: Frederic Köberl / Unsplash

En la sala de recuperación posparto del Royal Cornwall Hospital, en Inglaterra, los timbres de llamada sonaban más de cien veces al día, en el mismo lugar donde las madres intentan descansar después de dar a luz.

Desde un piloto que empezó en 2023, cuando una paciente pulsa el botón, el aviso llega en silencio al teléfono de quien tiene asignada su cama, y si esa persona está ocupada pasa a otra compañera, mientras las alarmas de emergencia siguen sonando como siempre. Según el hospital, la estancia promedio bajó más de medio día, aunque son datos suyos, sin una evaluación independiente, y el cambio exigió vencer la desconfianza de un personal poco habituado a la tecnología.

En nuestros hospitales quizás no haga falta un teléfono para empezar, pero vale la pena preguntarse cuánto ruido que nadie escogió carga un paciente mientras intenta sanar.

Si trabajas en un hospital o conoces a alguien que lo haga, compártele esta idea, porque a veces un cambio grande empieza por apagar algo.

👉 La historia completa, con sus límites, en Lo que sí está funcionando del 10 de octubre.